Liniers en Ascenso
Image by Cool Text: Logo and Button Generator - Create Your Own Logo

Liniers festejó el título en el Juan Antonio Arias. En los 90 cayó 2 a 0 frente a Sportivo Barracas. Perdió un invicto de 14 partidos como local. 7 de enero comienzo de la pretemporada. Próxima Fecha: 8 de febrero de 2020: Liniers-Muñiz.

domingo, 24 de abril de 2011

IGUALDAD QUE SIRVE

¿Fue positivo empatar en el “Gabino Sosa”? Consideramos que sí. Ya sé, usted dirá que “lo teníamos ganado”. Sí, es cierto. Como también lo es, que el equipo anfitrión realizó méritos como para no irse del terreno de juego sin lograr al menos un punto. En ese sentido debemos ser ecuánimes. Liniers tuvo un aceptable primer tiempo. Pero Central Córdoba mejoró su producción en el segundo y consiguió igualar el encuentro.
Desde el pitazo inicial, los dirigidos por Marcelo Vivas intentaron tomar el protagonismo colocando varios de sus hombres en campo adversario. Tratando de imponer su fútbol calmo. Haciendo correr la pelota. Pero se encontró con un Liniers apresto. Bien parado en todas sus líneas. Y además con la intención de provocar un contraataque ganando las espaldas de los defensores rosarinos. Mientras tanto, el remate de media distancia era otra opción para sorprender al “Charrúa”. A los 13 minutos Silvio Fuentes hizo temblar el travesaño con un recio disparo. Con el correr de los minutos, se animó a merodear el área rival. Sin prisa, pero sin pausa. A los 20 minutos logró abrir el marcador: de un saque de meta, Mariano Monllor colocó el balón a la carrera de Juan Brunetti. El goleador de “La Topadora” se llevó a la rastra a su marcador y eludiendo al arquero definió con categoría. Luego del gol, apareció la chance del espacio vacío. Una vez más Brunetti y luego Nilo Vigna estuvieron a punto de estirar la ventaja. No se dio. Sus remates no hicieron blanco en la valla custodiada por Juan Leguizamón. En el conjunto local brotaron las urgencias. Equivocó el camino para llegar al arco defendido por Monllor. Se apuró siempre en el último pase. Por lo tanto, insinuó ser superior desde la tenencia, y no desde la profundidad. Entonces, escogió lastimar con remates desde quince o veinte metros. Diego Villagra fue el primero en probar las seguras manos de Monllor. Enseguida, Martín Mustachi fue el siguiente ejecutante. Nuevamente, la buena ubicación del arquero proveniente de Vélez Sarsfield impidió el ingreso del balón en el arco. Se fueron los primeros cuarenta y cinco minutos de un cotejo con buen ritmo, con gente que quiso la pelota (fueron la mayoría) y la usaron con criterio. Liniers hizo valer el buen trabajo de su línea de fondo, la obstrucción de sus volantes en el medio juego y los esporádicos pero eficaces avances de Vigna y Brunetti desde media cancha hasta el área rival.
Central Córdoba regresó sin cambios para el segundo período. En Liniers ingresó Maximiliano Portillo por Vigna. Los rosarinos dominaron desde el comienzo. Hubo sintonía en sus atacantes. Francisco Cruz, que en la primera etapa se lo vio fastidioso (incluso fue amonestado por protestar), se sumó al ataque permanentemente y se convirtió en un delantero más. A los 6 minutos habilitó a Villagra que, sin marca en el borde del área penal, desvió su remate. Mustachi también elevó su disparo, tras una buena maniobra individual protagonizada tres minutos más tarde. A los 11, un pase de Nicolás De Bruno posibilitó que Cruz remate con libertad, yéndose el esférico muy cerca de uno de los postes. Pasado el cuarto de hora, Liniers adoleció las bajas de Ledesma y Casais por sendas lesiones. Miguel Farrera y Ariel Figueroa, ocupando posiciones defensivas, fueron los reemplazantes. Quedaba aproximadamente media hora (con descuento incluido) por jugarse y Liniers decidió esperar en su campo los embates de su oponente. Los volantes “Charrúas” controlaban la pelota y se aproximaban al área. El “Celeste” solo llegó una vez en el complemento. Fue a los 33 minutos. Tras una acción iniciada por Ernesto Banegas, Brunetti tocó para la entrada de Portillo que definió con un disparo débil a las manos del arquero. No tuvo otra. Y el conjunto local que siguió insistiendo. Como era de esperar, claro. En el segundo minuto adicional, Eduardo Bustos Montoya no pudo conectar con el parietal izquierdo un centro proveniente desde el sector derecho del ataque, y por detrás el ingresado Juan Lescano se perdió el empate elevando su disparo por encima del travesaño. El jugador se lamentaba. El público asistente no lo podía creer. Pero un minuto y medio después llegó el desahogo para ambas partes. Jugado por jugado, Francisco Cruz envió un centro desde el mediocampo casi sin convencimiento. La pelota pegó en la humanidad de Luis Stansiola y el rebote le cayó a Alejandro García que, sin pensar un solo segundo, fusiló a Mariano Monllor desde el borde del área penal.
Final del partido. En el epílogo le empataron a Liniers. Dolió, claro. Ya sentía el triunfo seguro. Cuando el trámite se le presentó favorable, no supo rematar la faena y pagó ese “pecado” sobre la hora. Pero el empate ha sido justo. Las llegadas de los “Charrúas” certifican el peligro que llevó el elenco local especialmente en la segunda etapa. El espectáculo fue atrayente y justificó la elevada concurrencia. Liniers estuvo a punto de traerse un triunfo muy importante de Rosario. Hubiese sido genial. De todos modos, obtuvo un punto ante un gran rival. No es poco. Decididamente, con el objetivo plantificado en el octogonal, es una igualdad que sirve.

Héctor Quatrida

No hay comentarios:

Firmar el libro de visitas