Liniers en Ascenso
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Liniers consiguió un nuevo triunfo en su segundo amistoso. Venció 2 a 0 a Sportivo Zavalía con goles de Tiedemann y Szerdi. Los suplentes hicieron lo propio por idéntico resultado con tantos de Paoluccio y Albornoz. Incorporaciones: Lucas Tiedemann, Eduardo Mendoza y Santiago Szerdi. Se desvincularon: Matías Fleitas, Maximiliano Castano, Adrián Espínola, Matías Cantero, Pablo Ocampo, Lucas Velázquez y Sergio Forti.

domingo, 23 de marzo de 2014

PALIZA HISTORICA

En su mejor actuación de la temporada La Topadora fue una aplanadora y liquidó a Sportivo Italiano, por ahora puntero del campeonato.

Gabriel Farías tomó debida nota de lo ocurrido en Ituzaingó. Los cambios, más tácticos que de nombres, dieron resultado. Italiano cayó rendido ante su propia impotencia. La punta así le durará muy poco.

Liniers tomó sus recaudos. Allende y Cuevas volvieron a sus posiciones naturales, D’Alegre sorprendió marcando punta izquierda, Lobótrico se tiró unos metros atrás junto a Joe Díaz ambos de media punta, Brian Cáceres (una de las grandes figuras del partido) con su técnica abrió surcos, Ernesto Banegas manejó el medio y Nicolás Horacio tremendo, incontenible, las peleó todas, fue una verdadera pesadilla para los defensores de un Italiano, que, con un sólo hombre de marca en el mediocampo, perdió el sector en toda la tarde, y se limitó generalmente a arrestos individuales.

El visitante tuvo su primer llegada a los 5 en un desborde de Kissner y posterior remate de Di Biasi por arriba. El celeste se repuso rápido de ese primer sofocón para comenzar el control de pelota y a manejar el trámite, buscando incesantemente el arco rival con envíos de media distancia. A los 27 llegó el tanto de apertura a través de un contragolpe encabezado por Horacio que cedió a Joe Díaz, y éste asistió a Brian Cáceres que con sensacional resolución dejó parado a Drago. La respuesta fue casi inmediata y Kissner tuvo la mejor chance de igualar mano a mano con Villa, pero el remate débil fue bien desviado con los pies por el arquero. Dos pelotas detenidas a los 36 y 39 terminaron por definir rápidamente el partido. Ambas partieron de los pies de José Luis Díaz. En la primera tras un tiro libre, Lobótrico con un estupendo cabezazo dejó sin respuestas a Drago. La segunda se originó en un córner y con un frentazo fulminante Diego Torres infló la red. En los minutos siguientes Liniers fue desequilibrante ante un rival sorprendido y expuesto. Nuevas apariciones de Brian Cáceres y Nicolás Horacio obligaron a  sendas intervenciones de Drago. Italiano reducido a la mínima expresión.

Para el segundo tiempo se esperaba la reacción del azzurro, pero ésta nunca llegó. Liniers mantuvo el control total del partido y prácticamente no tuvo zozobras. Tan sólo un par de cabezazos de Kissner sin mayores consecuencias. La Topadora en todo momento estuvo más cerca del cuarto gol que su rival del descuento. El equipo fue solidario y apareció en plenitud, con figuras descollantes como Brian Cáceres, Joe Díaz, Nicolás Horacio, Diego Torres, Alejandro Cuevas a los que también se sumó Adrián Lobótrico. El resto acompañó sin puntos bajos. Porque cuando tuvo la pelota Liniers fue rápido y profundo, agresivo, marcando diferencias. Pero a la hora de defender tuvo orden y sacrificio. El trabajo de Brian Cáceres se vio enaltecido no sólo por lo que generó, sino también por lo que recuperó. Pasada la media hora un tiro libre de Joe Díaz se perdió muy cerca de un poste, y si bien el fantasma del partido ante Ituzaingó sobrevolaba, Nicolás Horacio elevó su condición de goleador y le puso la frutilla al postre sobre el final, cuando peleó una pelota con Palavecino y su remate, que se desvió en el defensor, llegó a la red. Diego Colombo se apiadó y resolvió no adicionar minutos. Italiano terminó resignado y aplastado. Mario Rizzi, que con cierta soberbia, tildó a su equipo como el mejor de la categoría hizo “silenzio stampa”. La realidad le dio un duro cachetazo. La humillación llegó al extremo que los jugadores azzurros se retiraron rápidamente del estadio sin bañarse. La paliza recibida será difícil de digerir.

El triunfo sirve muchísimo para recuperar la confianza. Es la inyección anímica necesaria para afrontar lo que se viene. Quedó en evidencia el potencial del equipo. Pero el próximo partido será otra historia, en el que hay que intentar mantener el nivel, con las armas ganadoras expuestas esta vez en el campo de juego.

Pero cuando se pelea el descenso hasta hay que cuidarse de no prolongar demasiado las alegrías, hay que ser mesurados, porque es una lucha día a día, en la que no vale relajarse. Hay que entenderlo así para festejar en grande una vez cumplido el objetivo.

Víctor Marinelli

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