Liniers en Ascenso
Image by Cool Text: Logo and Button Generator - Create Your Own Logo

Se terminó el sueño del ascenso. Liniers perdió 2 a 1 con Lamadrid. Nazareno Hvala había abierto el marcador. Lamentable arbitraje de Kopanchuk, responsable de los dos goles del local. Los palos por dos veces evitaron el empate de Liniers, que se fue masticando bronca por la injusta eliminación.

sábado, 3 de febrero de 2018

EN INFERIORIDAD NUMERICA, LINIERS APOSTO AL CORAJE Y CASI LO GANA

El gol es el factor táctico por excelencia y quedó plenamente demostrado en Villegas. Liniers, luego de un muy flojo comienzo, con un hombre menos y un panorama preocupante por el buen planteo de la visita, despertó con el gol de Alan González y todo se dio vuelta: Lamadrid fue ahora pura impotencia, mientras que  afloró el temple y coraje del Celeste para manejar un resultado, siempre en inferioridad numérica. En la agonía llegó el empate que en el balance no puede discutirse. Pobre arbitraje de Edgardo Kopanchuk.


El primer tiempo de Liniers fue para el olvido, de lo peor del torneo. Un equipo distraído, desordenado, inconexo, que no conseguía mantener la pelota, con impulsos individuales que morían en el intento. Lógicamente mucho tuvo que ver el planteo táctico de Lamadrid. Antes del minuto llegó el primer llamado de atención por parte de Vera que recibió un regalo defensivo y remató muy cerca. Respondió Hvala con aceleración por izquierda y su remate cruzado fue controlado por Ricciardelli. Pasaban los minutos y Liniers no podía acomodarse. A los 15 Paoluccio cabeceó de cara al arco por arriba en la opción más clara visitante. La Topadora ofensivamente fue pelotazos a Basualdo y Willian Giménez que terminaban en solitarias maniobras individuales. Cero generación de fútbol. Lamadrid, mejor parado, manejó el medio e intentó por izquierda, aunque careció de agresividad. El árbitro Kopanchuk comenzó a dar malas señales en cuanto a sus fallos, al margen de la justificada expulsión de Rosas Quintero sobre el final de la etapa. Liniers todo incertidumbre para lo que se venía.

La visita tomó protagonismo en el complemento. Paoluccio a los 8 tuvo la opción más clara rematando de zurda cerca de un poste cuando Cheppi no tenía mucho por hacer. Pero allí apareció la muñeca de César Aguirre haciendo ingresar a Nahuel Riquelme, que por fin tuvo minutos en este torneo. El volante se hizo fuerte junto a Coronel, al tiempo que Romero ya ocupaba el lugar dejado por Rosas. Lamadrid iba, pero Liniers respondía con la habilidad y penetración de Hvala. A los 17 llegó una monumental maniobra de Willian Giménez, cerca del área, desairando a dos rivales y cediendo a Hvala que a su vez habilitó corto a Alan González, que con perfecta definición logró el tanto de apertura. Balde de agua fría para Lamadrid que hasta ese momento había hecho mejor las cosas. A partir de allí se generó otro partido. Los problemas ofensivos del carcelero quedaron al desnudo y afloró el nerviosismo junto a la falta de ideas. Liniers se sintió muy cómodo. Metió vorágine en cada acción, resistió bien atrás, cerró los caminos en el medio, y apostó a la contra a través de Willian Giménez (la figura de la cancha), al tiempo que Hvala con sus maniobras siempre era una pieza preocupante, y crecía notablemente el desempeño de Alan González. Pero el volante sorpresiva –y merecidamente- sobre la media hora recibió la roja junto a Quinteros. El que perdió más fue Liniers. Si bien no pueden objetarse las expulsiones, hay que marcar la diferencia de criterios empleada por Kopanchuk. A igual infracción sanción distinta: Cartulina amarilla para Liniers, tan sólo advertencia para su rival. 6 amarillas y 2 rojas un equipo, la mitad el otro. Lamadrid quemó las naves con todos los cambios ofensivos posibles sumando gente arriba, intentó de media distancia con Sarandeses, al tiempo que creció la figura de Romero cubriendo todos los espacios. Ya en el cierre, adición inicial de 4 minutos, y al efectuar un cambio el celeste el árbitro agregó caprichosamente un minuto más. Y cuando el reloj se acercaba al cuarto minuto de descuento llegó el empate de Billordo apareciendo a espaldas de los defensores y definiendo cruzado. Festejo loco del Carcelero y toda la bronca fue color celeste.

La situación de Liniers no es la mejor de cara a pelear el ascenso directo. De los últimos 15 puntos dejó 10 por el camino. A las dos bajas por expulsión se suman las de Szerdi, Potarski y Ricabana, ya que sería muy aventurado poder contarlos para enfrentar a los rosarinos. El equipo necesita urgente volver a las fuentes, que son aquellas de la pelota al piso y marcar la diferencia a favor del buen pie de sus individualidades. De otra manera, las chances se irán esfumando y habrá que conformarse con jugar el Reducido.


Víctor Marinelli

No hay comentarios:

Firmar el libro de visitas