Liniers en Ascenso
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Liniers hizo todo para ganar. Fue más pero no pudo definirlo. En un partido increíble y emocionante perdió 2 a 1 con Ituzaingó. Santiago Szerdi marcó el gol. Reconocimiento y orgullo por lo brindado por el equipo en todo el torneo superando innumerables dificultades.

domingo, 17 de noviembre de 2013

SE CAYO LA ESTANTERIA

Liniers en un partido trascendental para la lucha de los promedios perdió ante Lamadrid en Devoto, preso de sus propios errores.

Como parece una constante en cada partido, Liniers recibió el primer gol. Se habían jugado apenas 14 minutos, el equipo había arrancado bien, pero descuidó a Alderete dentro del área, quien primero de cabeza hizo extremar a Monllor y en segunda instancia, ante una defensa sin reacción, pudo convertir. Tras cartón, Ortíz remató con comodidad dentro del área y el balón dio en un palo, cuando la acción parecía invalidada por la soledad del delantero. A partir de allí Liniers se enloqueció, perdió la línea. Siguió tirando mal el achique en defensa, no tuvo generación de juego, adelantó más a Palmerola, pero careció de conexión ofensiva entre los delanteros. Recién promediando el período Coassini de cabeza tuvo la chance de igualar. A los 40 un centro pasado de Cuevas fue bajado por Coassini en el segundo palo y Javier Pérez pudo vencer a Valiñas, a pesar del esfuerzo de Saracini. Duró muy poco la alegría. Lamadrid volvió a aprovechar las grietas defensivas celestes, especialmente por el lado de Galfrascoli. Jugada individual de Troncoso, remate de Ortíz, recorrido lento de la pelota que dio en el palo y Lanaro no perdonó. Arremetida de Liniers y Horacio se perdió el empate de cabeza, y en la adición tiro libre de Alderete, anticipo ofensivo de Ortíz ante una defensa clavada y 3 a 1 a los vestuarios. Golpe al corazón.

El panorama no varió demasiado en el complemento. Lamadrid reguló y cedió iniciativa, expectante para herir de contra. El partido ganó en intensidad. Liniers sin solidez ni equilibrio jugó sus fichas a la capacidad anímica. Un derechazo de Nicolás Horacio rebotó providencialmente en un defensor cuando se aclamaba el tanto. Pero La Topadora siguió dando ventajas atrás, y quedó mano a mano varias veces. El mal desempeño de los líneas hasta en más de un fallo lo favoreció. Monllor evitó el cuarto atento ante Lanaro que enfilaba derecho al arco. El ingreso de Rizzo le dio al equipo mejores posibilidades aéreas. Palmerola insistió tozudamente por derecha, intentando con algunos remates de media distancia complicar a Valiñas. Galfrascoli de cabeza pudo descontar y Coassini fue más influyente cuando jugó por derecha. Javier Pérez trató de ordenar el medio. Cerca de los 30, un centro intrascendente sobre el área, calculó mal Monllor en la salida, tomando a Lanaro  dentro del área cuando se aprestaba a rematar hacia el arco. Comesaña, de pésimo desempeño, marcó penal, pero insólitamente expulsó al arquero, cuando no era último hombre, ya que Banegas cubría el arco. Lanaro hizo estéril el esfuerzo del debutante Jonatan Villa. Inmediatamente Liniers quedó con 9 jugadores por una irresponsabilidad de Coassini. La historia parecía sellada. Hubo tiempo para el descuento, tras grueso error defensivo local, que aprovechó Rizzo para ceder a Palmerola que convirtió. Y más tarde Banegas de cabeza y Palmerola en un tiro libre pudieron achicar cifras.

Lamadrid  aprovechó los desaciertos celestes. Fue práctico y contundente. Supo cómo jugar el partido en un campo de dimensiones reducidas.  Potenció sus virtudes y las flaquezas del rival. Liniers sufrió por momentos un auténtico martirio por sus desajustes defensivos. Terminó siendo un equipo partido en dos. Generó en ofensiva, pero ello no alcanzó para disimular los defectos. Es uno de los equipos más goleadores del torneo, pero también una de las defensas más vencidas. Lamadrid produjo lo que ningún equipo hasta ahora había conseguido en el certamen: marcar 4 goles en un mismo encuentro. Igualmente no existe la diferencia que indica el marcador final entre uno y otro.

La derrota, implacable, derrumbó los buenos momentos y reafirmó las debilidades. Se cayó la estantería. Viene el tiempo de corregir lo actuado de cara a los 4 partidos que restan para el cierre del año. Los 12 puntos en juego cobran ahora importancia gravitante.

Víctor Marinelli

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Y si el 4 juega de cuatro y no de 3, el ocho de ocho y despues que decida el tecnico cual de los volantes tiene que jugar, delanteros que juegen de delanteros, por que se sigue con el enjendro de Dangelo, ese viejo ponia a un defensor aunque el equipo perdiera para el beneficio del jugador y suyo.

Anónimo dijo...

ya nos desendieron!!!! marinelli vos sos responsable tambien no tenes grandeza para dejar de ser obsecuente con la desastrosa dirigencia que opera para su beneficio en el club.ESTO NO LO VAS A PUBLICAR POR QUE SOS CAGON!!!toda la gente piensa igual....sos parte de este desastre.

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